
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: Rusia silencia a periodistas y personal observador independiente para reprimir la información sobre protestas. Seguiremos hablando del Mundial de Qatar, donde la FIFA amenaza con sancionar a jugadores en lugar de defender la importancia de los derechos humanos y la igualdad. Nos fijaremos también en la COP27, donde no ha habido un compromiso para eliminar gradualmente todos los combustibles fósiles, incluidos el petróleo y el gas fósil. Y terminaremos en Ecuador, que se ha sumado a la tendencia de otros países de la región de desproteger a las mujeres venezolanas sobrevivientes de violencia de género refugiadas en el país.
Las amenazas de sancionar a los jugadores que planeaban lucir los brazaletes “One Love” para mostrar su apoyo a la comunidad LGBTI son el ejemplo más reciente de que la FIFA no respeta plenamente sus propios valores y obligaciones. El deporte no sucede fuera de la realidad, y estas son cuestiones sobre las cuales la FIFA debería dar ejemplo, no ejercer la represión.
Desde Amnistía Internacional aplaudimos la valentía de los jugadores y equipos que han alzado la voz sobre los derechos humanos y esperamos que sigan haciéndolo. Aficionados, jugadores y asociaciones de fútbol pueden ser un vehículo para promover los derechos humanos, y la FIFA debe hacer caso a estos llamamientos cuanto antes.