
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: En España hablaremos del espionaje con el programa de vigilancia Pegasus. Además, en Arabia Saudí una campaña denuncia cómo se utiliza la prohibición de viajar para controlar y vigilar a activistas y familiares. Por otro lado, los dirigentes de la milicia Autoridad de Apoyo a la Estabilidad de Libia deben rendir cuentas. Y terminaremos en Ecuador, donde autoridades y empresas amenazan la Amazonía y sus Pueblos Indígenas.
Amnistía Internacional remarca la necesidad de una investigación inmediata, exhaustiva e imparcial sobre todos los casos que hayan podido ser infectados con Pegasus. Y ésta debe ser pública, no estar amparada en los secretos de estado. El gobierno español no puede utilizar la excusa de la seguridad del Estado para ocultar posibles violaciones de derechos humanos.
Amnistía Internacional ya ha denunciado anteriormente cómo el software espía Pegasus, desarrollado por la compañía israelí NSO Group, se ha utilizado para facilitar la comisión de violaciones de derechos humanos a gran escala en todo el mundo. Con ella gobiernos han intentado silenciar a periodistas, atacar a activistas y aplastar la disidencia, poniendo en peligro innumerables vidas.