
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Esta semana destacamos los siguientes temas: Los partidos políticos en España deben comprometerse con los derechos humanos de cara a las elecciones generales. En Pakistán el gobierno debe dejar de acosar y detener arbitrariamente a las personas afganas que buscan refugio. Hablaremos también de la regulación de una manera más estricta del uso, la fabricación y el comercio de programas espía en Europa. Y terminaremos en Sudán donde la escalada de violencia en Darfur Occidental amenaza a la población civil.
Las recomendaciones aprobadas por el Parlamento Europeo no tienen suficiente alcance y no son vinculantes. Es especialmente decepcionante que no se pida la suspensión inmediata de la venta, la adquisición, la transferencia y el uso de programas espía. En los dos años que han transcurrido desde las revelaciones del Proyecto Pegasus, los Estados europeos no han esfuerzos reales por abordar el uso abusivo de los programas espía.
Amnistía Internacional y otros equipos de investigación y organizaciones de la sociedad civil han mostrado una y otra vez la magnitud y el impacto devastador de esta crisis global y la impunidad con la que opera la industria de la vigilancia. Ahora los Estados miembros y la Comisión Europea deben aprovechar esta oportunidad para hacer algo al respecto.