
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Esa semana destacamos las siguientes noticias: Se cumplen dos años del inicio de la invasión de Rusia a Ucrania. Además, Israel desobedece la sentencia de la Corte Internacional de Justicia al no permitir la llegada a Gaza de ayuda humanitaria adecuada. En Afganistán, los talibanes deben detener todas las ejecuciones y abolir la pena de muerte. Y terminaremos con la “ley de propaganda” en Hungría que ha generado un ambiente de temor a la población LGBTI+.
La semana pasada los talibanes llevaron a cabo una doble ejecución pública. Las ejecuciones en público agravan la crueldad inherente de la pena de muerte y ejercen un efecto deshumanizante en la víctima y embrutecedor en quienes las presencian.
Mientras tanto, la protección del derecho a un juicio justo bajo las autoridades de facto talibanas sigue siendo altamente preocupante. Es hora de que la comunidad internacional y la ONU aumenten la presión sobre las flagrantes violaciones de derechos humanos que cometen los talibanes y contribuyan a garantizar el respeto de las salvaguardias internacionales en Afganistán.