
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Esta semana destacamos las siguientes noticias: La Corte Internacional de Justicia ha declarado ilegal la ocupación israelí de territorios palestinos. En Ucrania, hay que investigar como posibles crímenes de guerra el uso de minas antipersonal que quedaron tras la ocupación rusa. Además, en Sudán, el flujo constante de armas alimenta el sufrimiento sin tregua de la población civil en los conflictos. Y por último, nos detendremos en España, donde es necesaria la reforma de la Ley de Extranjería, necesaria para un reparto de la responsabilidad en la acogida de menores migrantes no acompañados.
Estas minas siguen constituyendo una amenaza mortal para la población civil y deben ser objeto de una investigación inmediata, exhaustiva, independiente e imparcial. Las minas están dispersas por todo el territorio de Ucrania que ha estado y está ocupado actualmente por las tropas rusas, y constituyen una amenaza diaria y mortal para la población civil. Algunas han sido colocadas deliberadamente en viviendas civiles donde mutilan y matan.
Los datos recopilados por las organizaciones humanitarias de retirada de minas que trabajan en Ucrania muestran que la mayoría de las víctimas lo son de minas antipersonal, que son armas intrínsecamente indiscriminadas y, como tales, están prohibidas por el derecho internacional humanitario.