
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
En Estados Unidos se debe poner fin a la violencia policial contra las protestas de Black Lives Matter. En Marruecos hablaremos del uso de un software espía contra un periodista marroquí. Por otro lado, varias organizaciones han advertido de las consecuencias de la COVID-19 sobre los matrimonios infantiles y la mutilación genital femenina. Y terminaremos hablando de la campaña de intimidación y hostigamiento que sufre el personal sanitario en Egipto.
Esta compañía israelí, que comercializa su tecnología para la lucha contra la COVID-19, contribuyó a una campaña continua del gobierno de Marruecos para espiar al periodista Omar Radi.
Aunque las autoridades marroquíes tienen la responsabilidad última de las acciones ilegítimas contra activistas y periodistas, como Omar Radi, NSO Group ha contribuido a dichos abusos al mantener al gobierno de Marruecos como cliente activo al menos hasta enero de 2020, lo que al parecer ha dado a las autoridades de ese país acceso constante al software espía de la empresa.