
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: Amnistía Internacional no asiste a la farsa de las reuniones del C-20 en Arabia Saudí. Además, Guinea Ecuatorial debe arrojar luz sobre el paradero de cuatro miembros de la oposición. Por otro lado, pondremos la atención en el veto de Rusia en el Consejo de seguridad de la ONU para llevar ayuda humanitaria a Siria. Y terminaremos en Francia, donde la justicia debe demostrar que la solidaridad no es delito.
Las ya catastróficas condiciones humanitarias de millones de civiles de Idlib van a empeorar aún más al haber bloqueado Rusia y China la renovación del mecanismo establecido el Consejo de seguridad de la ONU que permitía llevar ayuda humanitaria desde los países vecinos a las zonas de Siria bajo control de la oposición.
Una vez más, el Consejo de seguridad de la ONU deja totalmente abandonada a la población siria. Con la desaparición del mecanismo, la ONU no estará ya autorizada a dirigirse a Idlib desde Turquía para prestar asistencia humanitaria vital a 2,7 millones de personas, entre ellas muchas desplazadas internamente que han huido de las hostilidades en Alepo, Homs, Daraa y otras partes del país desde el comienzo de la crisis en 2011.