
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: En África los conflictos armados y la represión estatal alimentan una combinación de violaciones de derechos humanos. Además, denunciaremos homicidios y abusos contra solicitantes de asilo y migrantes en las fronteras entre Grecia y Turquía. Por otro lado, los fallos en la respuesta al coronavirus ponen en peligro inminente a las personas refugiadas rohinyás de más edad. Y terminaremos en Marruecos y el Sáhara Occidental donde periodistas y manifestantes pacíficos en peligro de contraer coronavirus bajo custodia deben quedar en libertad.
En el contexto de violencia de la frontera greco-turca, al menos dos hombres han muerto y una mujer está aún en paradero desconocido después de que las fuerzas de frontera griegas dispararan gas lacrimógeno y munición real, según informes, contra solicitantes de asilo y migrantes. Desde el 27 de febrero, miles de personas se han dirigido a la frontera griega, tras animarlas las autoridades turcas a hacerlo y facilitarles la marcha hacia allí.
Algunas personas solicitantes de asilo que vivían en Turquía incluso han renunciado a su alojamiento y han gastado todo su dinero para emprender con sus familias el viaje a Grecia. Sin embargo, las autoridades griegas han reprimido la circulación de quienes intentan cruzar la frontera, reforzando los controles en ella con el envío de fuerzas armadas y policiales que han hecho uso de gas lacrimógeno, cañones de agua, proyectiles de plástico y munición real.