
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Esta semana dedicaremos nuestro tiempo a conmemorar el sexto aniversario de Guantánamo. Viajaremos a Colombia para expresar la satisfacción por la liberación de rehenes y también a Bangladesh para pedir una investigación exhaustiva de posibles crímenes de guerra. Nos despediremos hablando de lapidaciones en Irán.
VI Aniversario de Guantánamo
Comenzamos. El pasado 11 de enero se cumplía un triste aniversario, el del traslado del primer detenido a la base naval norteamericana de Guantánamo. Coincidiendo con esta fecha, y con el objetivo de que se cierre Guantánamo, activistas de Amnistía Internacional han salido a la calle en todo el mundo. Desde Australia a Paraguay, pasando por Grecia, Turquía o España, miles de personas han pedido el cierre de Guantánamo, símbolo de la tortura.
Además, Amnistía Internacional, respaldada por más de 1.200 parlamentarios de todo el mundo, ha presentado al gobierno de Estados Unidos un programa para poner fin a las detenciones ilegales en la "guerra contra el terror".
Este programa está integrado por 13 recomendaciones a las autoridades estadounidenses para acabar con la tortura, entre las que se incluye el cierre del campo de prisioneros de Guantánamo. Para ello, Amnistía Internacional pide que se acuse formalmente a los detenidos aplicándoles las leyes estadounidenses ante los tribunales, o de lo contrario, que sean puestos en libertad. Mientras esto se lleva a cabo, son necesarias garantías de asistencia médica adecuada a los detenidos que lo necesiten.
En España, nuestra organización ha lanzado una ciberacción en la que cualquier persona puede pedirle al Presidente Bush el cierre de Guantánamo. Para ello, sólo tenéis que visitar nuestra web, www.actuaconamnistia.org
Liberación de rehenes en Colombia
Visitamos ahora Colombia, donde el pasado 10 de enero recobraron la libertad Clara Rojas, secuestrada en 2002 y compañera política de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, aún cautiva por las FARC, y la ex senadora Consuelo González, que había sido secuestrada en 2001.
Ante esta liberación, Amnistía Internacional ha vuelto a recordar que la toma de rehenes es una infracción flagrante del derecho internacional humanitario, lo que puede constituir un crimen de guerra. Por ello, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional deben poner en libertad de forma inmediata e incondicional a todos los civiles que tienen cautivos.
Investigación sobre violaciones de derechos humanos en Bangladesh
Vamos ahora a Bangladesh, donde la Secretaria General de Amnistía Internacional, Irene Khan, ha instado al Gobierno a que pida ayuda de la ONU para investigar todas las violaciones de derechos humanos cometidas durante la Guerra de Liberación de 1971, fecha a la que se remonta esta cultura de impunidad, que está provocando un problema institucional en el país.
Ante esta situación, es preciso establecer un poder judicial fuerte e independiente, reformar la policía y tomar medidas contra la tortura y los malos tratos. Por ello, Amnistía Internacional ha instado al gobierno provisional bangladeshí para que pida ayuda a las Naciones Unidas para seguir el proceso de acuerdo al derecho internacional y se establezca una investigación independiente.
Lapidaciones en Irán
Nos despedimos desde Irán, donde al menos nueve mujeres y dos hombres se encuentran a la espera de morir lapidados. Amnistía Internacional ha reiterado su petición a las autoridades iraníes para que se supriman las condenas a muerte por lapidación, así como la imposición de una suspensión inmediata de esta terrible práctica, específicamente concebida para aumentar el sufrimiento de las víctimas.
Los graves defectos de que adolece el sistema de justicia suelen traducirse en juicios injustos, incluso en casos de pena de muerte. A pesar de la suspensión impuesta en 2002 y de que las autoridades niegan oficialmente que en Irán siga aplicándose este tipo de castigo, ha habido informes recientes de muertes por lapidación.
Especialmente lamentable es que la mayoría de las personas condenadas a muerte por lapidación en Irán son mujeres, que sufren desproporcionadamente este castigo, ya que no se las trata equitativamente ante la ley ni en los tribunales, lo cual viola claramente las normas internacionales sobre juicios justos. Además, las mujeres están especialmente expuestas porque hay más probabilidades de que sean analfabetas que los hombres, y por tanto de que firmen confesiones de delitos que no han cometido.
Por todo ello, Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades iraníes que presten atención a nuestros llamamientos y a los de quienes en Irán luchan incansablemente para conseguir terminar con esta horrible práctica.