Creció en la miseria y de niña actuaba con su madre en bodas y bautismos. Hoy es artista y empresaria y lleva veinte años celebrando a la mujer negra. Con su último disco publica un canto a la libertad de su continente: "Despertad, mujeres, bailemos". En África una mujer que no se casa está muy mal vista". Dos canciones de su nuevo disco hablan de los matrimonios impuestos a las jóvenes africanas. Sobre este tema dice Oumou: "Cuando tú no lo eliges, vas haciéndote cada ves más pequeña. Y ahí estás, sola, reventando. Tengo la suerte de ser escuchada hasta en el lugar más alejado de la sabana, y cada vez que grabo un disco pienso en todas esas mujeres que siguen sufriendo.

23 de septiembre de 2010
| Duración: 58:02

Hay personajes dentro del mundo de la música que trascienden su influencia artística. Y la maliense Oumou Sangare es uno de ellos. Es una mujer que da esperanza a millones de personas. Primero porque ha salido de un destino marcado. La pobreza fue su compañera de infancia, y se ganaba la vida cantando en fiestas y ceremonias familiares. Y una vez convertida en una artista de fama internacional, se ha dedicado a luchar por los derechos de la mujer en África, en especial contra la poligamia que tuvo que sufrir su propia madre. "Vivimos en la pobreza, pero vivimos. Y, desde siempre, hemos sido el corazón musical de África occidental". Así se expresa Oumou Sangare sobre Malí, su país, mientras se sirve una taza de té, pero su semblante amable y risueño se vuelve serio al mencionarle la poligamia. Ella la padeció y cuenta. "Creo que es lo peor que se le puede hacer a una mujer. Mi lucha es para dar la palabra a la mujer y preguntarle lo que piensa. Reconozco que en Malí hay mujeres que eligen la poligamia, y yo respeto su elección. Soy musulmana, practico mi religión, hago mis cinco rezos diarios, pero me parece horrible que se fuerce a la poligamia a una niña que no ha vivido, que no conoce la vida. Yo quiero que la mujer pueda elegir libremente". Su padre los abandonó cuando ella tenía dos años y lo pasaron muy mal. El tono de voz se vuelve triste y los ojos se le humedecen, cuando recuerda que su madre se encontró con seis niños. Ella la veía sufrir y eso es lo que la empujó a cantar. Con trece o catorce años se iba a la calle, a los bautismos y las bodas para ganar algo de dinero y llevárselo corriendo a su madre para ayudarla. La miseria la llevó a cantar y la obligó a dejar la escuela". Oumou Sangare es un ejemplo para las mujeres malienses: propietaria de un pequeño hotel, dueña de una empresa de importación de coches chinos todoterreno y de un campo de diez hectáreas, como dice: "para animar a las que quieren ser como Oumou y no tienen dinero para construir un hotel pero sí tierra para cultivar"-. Y cuenta: "Hace 20 años que le canto a la mujer negra, a la mujer africana, demostremos a nuestros hombres que estamos capacitadas. La mujer africana siempre ha trabajado duro. Ahora quiere que se le reconozca. Y contribuir al desarrollo de su país. Con los ánimos musicales, con los microcréditos, las mujeres emprenden muchas actividades. Hoy las cosas en Malí han cambiado mucho, para mejor. Dice Oumou: Los hombres pensaban que yo iba a revolucionar a las mujeres, que era la guerra. Y no. Es una guerra incruenta, que estoy haciendo también para ellos". Con respecto a su enorme trabajo por delante, cambiar la situación de la mujer en África, niega que a veces se sienta abrumada, y cuenta sobre su trabajo: Siempre he tratado de ser yo misma y estar cerca de los problemas de las mujeres, pero había muchos críticos. "¿De qué está hablando? ¿Por qué habla sobre el matrimonio forzado? ¿Por qué está denunciando la poligamia?" Tuve que escuchar muchas cosas, pero era algo insustancial si lo comparamos con el éxito. Definitivamente, siento el calor y el amor de la gente de Malí y eso me hace muy sentir orgullosa. Allí las cosas han mejorado mucho. Entre todos hemos sacado al foro público cuestiones como la poligamia y la circuncisión femenina, y las mujeres han ganado más libertad, aunque todavía hay mucho trabajo por hacer. Y agrega: Lo curioso es que en el extranjero se tiende a ver a las mujeres musulmanas como personajes oprimidos. En mi país las mujeres son musulmanas, pero son también muy valientes, y no dudan en demostrarlo. Tienen carácter. Rezan sus cinco oraciones; todo lo que el Islam condena, ellas lo condenan. Pero no van con velo. Ellas viven sus vidas sin dejar de respetar su religión. La religión está en sus corazones, pero la gente es libre. No hay obligación de llevar el velo, o cerrar los ojos y no ver nada. Algunas lo hacen, pero es una minoría. En Mali somos muy abiertos. "La pobreza está en la cabeza de uno. Ser rico y triste como les pasa a otros no es agradable", dice riendo. El que vaya a Malí verá que la gente es muy pobre, pero muy alegre y amable. Vivimos en la pobreza, pero vivimos. No sentimos la pobreza gracias a nuestra riqueza interior. Y, desde siempre, hemos sido el corazón musical de África occidental". La próxima canción Sukunyali aborda la emigración. "Al maliense siempre le ha gustado viajar. Es así desde hace siglos. Hubo un rey que caminó con otros peregrinos hasta La Meca. Ir a ver lo que hay más allá, y después volver, forma parte de nuestra cultura. Malí significa hipopótamo en idioma bámbara y cuando el hipopótamo tiene hambre sale del agua, pace fuera y regresa al agua. Según Oumou Sangare: Tras la Segunda Guerra Mundial, Francia tuvo necesidad de mano de obra y vino a reclutar a miles de personas. Esa gente trabajó muy duro y volvió a Malí con mucho dinero. Y eso animó a los que se habían quedado. Al principio entrabas en Francia con un simple carné de identidad, pero ahora la emigración es selectiva. Yo les digo a los jóvenes que esperan encontrar trabajo en Europa que ni siquiera van a llegar. Por eso he creado empleos. Qué bueno sería si todos pudiéramos hacer ese pequeño esfuerzo para alentarles a quedarse, en vez de ir a morir inútilmente".
Comentarios basados en un artículo de Carlos Galilea para El País y otro de Pablo Martínez para ABC, publicados ambos en el sitio WebIslam.com.
Es una realización de Jorge Laraia.

Radio Universidad Calf FM 103.7 en la ciudad de Neuquén, Rep. Argentina. es una radio comunitaria, sin fines de lucro, propiedad de CALF Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y (…)
Archivos anuales
Canal RSS/Podcast

ÚLTIMAS EDICIONES



201446Planeta_Musical_Sur.mp3
MP3 |53.4 Mio




201445Planeta_Musical_Sur.mp3
MP3 |52.6 Mio




201444Planeta_Musical_Sur.mp3
MP3 |53.7 Mio