
Esta semana ponemos el foco en cuatro situaciones graves de derechos humanos: la crisis de salud que enfrentan las personas mayores en Gaza bajo el bloqueo israelí; el ataque de Estados Unidos (…)
Las autoridades de Marruecos no deben deportar a Idris Hasan, de etnia uigur y detenido en este país, a China, donde corre riesgo de sufrir tortura. También nos preocupa la primera sentencia condenatoria en aplicación de la Ley de Seguridad Nacional de Hong-Kong, ya que es el “principio del fin” de la libertad de expresión en este país. Y seguimos pendientes de que la vacuna contra la COVID-19 se redistribuya urgentemente en todo el mundo sin discriminación. Por último, en España, hemos recordado al gobierno que está a tiempo de impedir que Canarias se convierta en otra frontera europea sin derechos para las personas migrantes y refugiadas.
Ante el incremento, una vez más, del número de llegadas de personas migrantes y refugiadas a las islas Canarias en estos meses de verano y tras una gestión caótica e improvisada desde el verano de 2020, que dejó desamparadas a miles de personas, algunas de ellas en situación de especial vulnerabilidad, Amnistía Internacional exige a las autoridades españolas que garanticen el acceso a protección internacional con todas las garantías a las personas que llegan a sus costas, así como la adecuada atención, garantizando la detección de aquellas que se encuentran en situación de vulnerabilidad. La organización pide además que se ponga especial énfasis en buscar soluciones adecuadas y estables para los niños y niñas no acompañados.
Amnistía Internacional ha estado en terreno y se ha entrevistado con 70 personas y teme que Canarias se convierta en otro fallo en el modelo de acogida, como el que se ha producido en zonas de llegadas masivas en Grecia e Italia.